Lo primero es saber con quién se está, dónde se encuentra uno en la singladura de la relación, cuál es la gravedad de la situación, el nivel de tolerancia o las líneas rojas que no se deben traspasar y cuándo se debe buscar ayuda. Se analizan serenamente las circunstancias presentes y cómo se ha llegado a ellas. Puede suceder que los celos no alcancen una gravedad o una intensidad que llegue a hacer imposible la vida de pareja. Puede tratarse sólo de una molestia o un fastidio que, aunque afecte seriamente a la relación, sólo la ponga a prueba de cuando en cuando. Se trataría de situaciones sin gravedad y tolerables, en las que la decisión fácil es tratarlo con la pareja e intentar adaptarse y llevar adelante como sea la relación. En ese caso, el cariño puede volver a brillar como antes y la relación renace fortalecida. Cuando surgen conductas de celos, hay que hablar y aclararlas. En el límite, en la línea roja, estos comportamientos afectan seriamente a la vida de parej...
María Jesús Suárez Duque Psicóloga y educadora social Atención a niños, adolescentes, adultos y mayores Atención online y presencial Pide una cita: 630723090