TERAPIA FARMACOLÓGICA
Los
medicamentos más efectivos para tratar el trastorno obsesivo compulsivo
pertenecen a la familia de los fármacos conocidos como antidepresivos. Los
cinco medicamentos más efectivos son:
·
la
fluvoxamina (Dumirox),
·
la
fluoxetina (Prozac),
·
la
sertralina (Besitran),
·
la
paroxetina (Seroxat) y
·
la
clomipramina (Anafranil).
El
citalopram (Prisdal), la ventafaxina (Vandral), el nafazodone (Dutonin) y otros
antidepresivos pueden ser eficaces pero se necesitan más estudios.
El Anafranil es la
medicación más antigua para el trastorno obsesivo ompulsivo y pertenece a una
familia de fármacos anteriores denominados antidepresivos tricíclicos. Fue
empleado en todo el mundo desde 1970 y su uso fue aprobado en los Estados
Unidos en 1990. Fue considerada la primera droga verdaderamente decisiva en el
tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo. Ejerce un poderoso efecto sobre
la serotonina, pero también sobre la dopamina y otros neurotransmisores cerebrales.
En la actualidad se han desarrollado fármacos
nuevos que presentan un efecto específico sobre la
serotonina. Estos nuevos fármacos son denominados Inhibidores selectivos de
recaptación de la serotonina (SSRI),
fármacos “selectivos” en su acción sobre la serotonina. Se incluyen al Luvox, Prozac,
Zoloft y Paxil.
¿Cómo estos
medicamentos ayudan a los pacientes con trastorno obsesivo compulsivo?
El
anafranil y los SSRI no se encuentran vinculados químicamente, pero ambos
parecen trabajar haciendo que se encuentre disponible más serotonina en el
cerebro.
La
serotonina es uno de los neurotransmisores (mensajeros químicos) que las
células nerviosas del cerebro emplean para comunicarse entre sí. Estos
neurotransmisores se encuentran activos cuando se hallan en el minúsculo
espacio situado entre dos células nerviosas denominado hendidura
sináptica. Para que una neurona se comunique con otra, estas
substancias químicas cerebrales o neurotransmisores deben liberarse a la
hendidura sináptica. Cuando se completa esta comunicación o transmisión
entre las células, las sustancias químicas son recogidas por la neurona
transmisora en un proceso denominado recaptación. El anafranil
y los SSRI ralentizan la recaptación de la serotonina, logrando, por lo
tanto, que ésta se encuentre más disponible para la neurona receptora y
prolongando, de ese modo, su efecto en el cerebro.
El
incremento en la cantidad de serotonina disponible parece producir cambios en
ciertas estructuras de las terminaciones nerviosas denominadas receptores. Imagínese a los receptores como una “cerradura” y a
la serotonina como una llave “química”. Para que exista una transmisión
adecuada de los impulsos nerviosos de una célula a otra, debe encajar
perfectamente la llave química y la cerradura receptora.
Se cree
que los receptores específicos de la serotonina pueden ser anormales en los
sujetos que padecen un trastorno obsesivo compulsivo.
Algunos
SSRI no suministran la llave adecuada y entonces debe probarse con otros
diferentes. Los SSRI también pueden afectar a otros
elementos químicos cerebrales importantes para un “encaje
perfecto” único para cada individuo y no para otro. Esta es la razón por la
cual alguien puede responder positivamente a una cierta medicación y no a otra. Usted podría necesitar probar con dos
o más SSRI antes de encontrar aquella que funcione en usted. Si ninguno de los
SSRI mejora suficientemente los síntomas, pueden emplearse otras medicaciones en
combinación con aquellos para estimular su efecto.
Pueden combinarse
dos o más medicamentos para lograr mejores resultados. A veces se mezclan otras
medicaciones con los SSRI. Excede de los propósitos de este libro discutir este
tema. Su médico debería estar informado sobre la combinación segura de
medicamentos que podrían ayudarle con su trastorno obsesivo compulsivo.
Dosis
Se
necesitan habitualmente dosis elevadas de medicación para aliviar los
síntomas del trastorno obsesivo compulsivo, más altas que las que se emplean
por lo general en una depresión. Con todo, algunas personas son muy
sensibles incluso a las dosis mínimas. Puede ser efectivo empezar con la
dosis más baja posible, incluso partiendo las pastillas por la mitad, e
incrementar gradualmente la dosis.
El Prozac se presenta en un formato líquido que
posibilita empezar con una dosis muy baja (1-2 mg/día).
Observe
que un pequeño grupo de personas en quienes no se han reducido los síntomas del
trastorno obsesivo compulsivo informan, por razones aún no comprendidas
científicamente, de ¡resultados positivos con dosis extremadamente bajas! Sin
embargo, este resultado es muy atípico y es mejor que se aconseje, a quienes
empleen la medicación por primera vez, que traten finalmente de tomar la dosis
más alta que toleren.
Los
medicamentos pueden requerir de dos semanas para que empiecen a actuar. Durante
las primeras semanas se pueden experimentar los efectos colaterales sin que
exista una disminución de los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo. Incluso los médicos podrían
tener la tentación de abandonar tal medicación demasiado pronto, ya que habitualmente
se necesita entre cuatro y seis semanas para que los individuos con depresión
mejoren. No abandone la medicación sin consultar con su médico.
Cuando se suspende el consumo de estos medicamentos se necesita, con
frecuencia, que tal proceso se efectúe de modo gradual.
Los efectos colaterales
Todos
los medicamentos provocan efectos secundarios y los que se emplean en el
tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo no son una excepción. Para
algunos pueden ser bastante severos. Si los efectos colaterales son
insoportables en un determinado medicamento, puede tolerar otra medicación más
adecuada. Con frecuencia, los efectos colaterales disminuyen o desaparecen
una vez que se consume la medicación durante un determinado período. Por
tanto, concédase un tiempo. Muchas personas con trastorno obsesivo compulsivo
temen y evitan de modo innecesario la medicación debido a sus posibles efectos secundarios.
O no le conceden al fármaco el tiempo necesario para que sus organismos se
adapten a éste. Con todo, la mayoría de los
pacientes que mejoran y persisten en la medicación informan
que los beneficios compensan, con mucho, los efectos secundarios.
Asegúrese
de notificar a su médico cualquier efecto secundario molesto que experimente.
Él le hará saber si aquél es peligroso o si se necesita ajustar la medicación. Dividir
la dosis, cambiar el momento del día en el que se toma la medicación o
ajustarla, alivia con frecuencia los efectos colaterales. Sin embargo,
estos cambios no deben realizarse sin consultar a su médico. Si usted
necesitara dejar de tomar el fármaco, tal proceso probablemente debiera
hacerse reduciendo, progresiva y lentamente, la dosis de la medicación. Una
suspensión abrupta, especialmente en el caso del Anafranil, puede causar
nausea, vómitos, hipertermia, dolores de cabeza, problemas de sueño y malestar.
El manejo de los efectos secundarios habituales
Problemas de sueño
Los
medicamentos empleados para tratar el trastorno obsesivo compulsivo pueden
provocar que algunas personas presenten dificultades para dormir. Si esto
sucediera, pregúntele a su médico si puede cambiar el momento del día en el que
toma el fármaco. Por lo general, es mejor que los medicamentos “activadores”
se consuman por la mañana y los sedantes por la noche. Sin embargo, cada
cual reacciona de un modo particular a los fármacos. Una medicación que produce
somnolencia en unos a otros les puede despertar por completo.
Intranquilidad
Algunas
personas se sienten inquietas o “tensas” con los medicamentos que tratan el
trastorno obsesivo compulsivo. Aprenda algunas técnicas de relajación y
practíquelas a diario. Si la tensión y el nerviosismo fueran severos, su médico
podría considerar la prescripción, de modo temporal, de otro medicamento con el
fin de ayudarle a relajarse.
Fluctuaciones de peso
Prepárese
para sufrir cambios en su apetito. Muchas personas suben de peso con los SSRI,
mientras que otras adelgazan. Ajuste su dieta y ejercicios antes de que
comience a tomar medicamentos que pudieran provocar un aumento de peso. Si
usted lo anticipa y toma precauciones, es menos probable que suba de peso. Los
SSRI pueden provocar a veces un descenso del apetito. Comuníquese con su médico
si experimenta una pérdida involuntaria de 5 libras de peso.
Cherry
Pedrick subió unas 30 libras de peso durante los primeros dos años de consumo
de los SSRI. La dieta y el ejercicio le están ayudando a perder el sobrepeso.
¿Se debió exclusivamente a la medicación?
Probablemente
no. Parecía relacionarse también con una depresión.
“Cuando
me encontraba realmente deprimida perdí peso. Cuando empecé a sentirme mejor,
comí más. También comí cuando me sentía nerviosa ansiosa. Como muchos otros que
tomaban SSRI, anhelaba los carbohidratos, en especial los dulces. Sin embargo,
para mí, esto constituía en parte una excusa. Necesitaba retomar el control de
mi dieta. Cuando lo logré bajé la mayor parte del peso que gané”.
Boca seca
Este es un
efecto secundario frecuente y molesto de algunos fármacos que tratan el
trastorno obsesivo compulsivo. Está causado por una reducción de la saliva.
Tomar líquidos alivia la sequedad. Chupar caramelos sólidos también puede
servir. Pruebe con caramelos sin azúcar que eviten la caries dental. La saliva
ayuda a combatir la placa dental y fortalece los dientes. Su reducción puede
conducir a problemas dentales.
Si la
sequedad bucal fuese algo más que ligeramente molesta, su médico puede
recomendar una saliva artificial para humedecer su boca.
Nausea
Tomar la
medicación con una pequeña cantidad de comida. Descanse un poco tras tomar el
fármaco, pero no eche una siesta ya que ello puede provocar un reflujo
gastro-esofágico.
Reflujo
gastro-esofágico
Si el
reflujo gastro-esofágico se convirtiera en un problema no duerma la siesta
durante las dos horas posteriores a la comida o a la toma de la medicación. El
reflujo gastro-esofágico nocturno puede aliviarse añadiendo una almohada extra
bajo su cabeza. Si persistiera solicite a su médico medicación para remediarlo.
Estreñimiento
Existen
muchas medidas que pueden emplearse para ayudar a combatir el estreñimiento.
Siga una dieta rica en fibra, frutas, verduras y líquidos. Entre las comidas
ricas en fibra se incluyen las verduras y frutas crudas, así como todos los
cereales. El ejercicio también es positivo.
Si esto
no mejorara su estreñimiento, solicite al médico que le recomiende un
suplemento de fibra o laxantes.
Diarrea
Si usted
sufriera diarrea, consuma alimentos pobres en fibra, como por ejemplo el
plátano y evite las comidas ricas en fibra. Aplique glicerina fuera del recto
tras los movimientos intestinales si fuera necesario.
Beba
mucha agua para evitar la deshidratación. Informe a su médico si persistieran
la diarrea, la debilidad, el vértigo y la escasez de orina. Éstas son señales
de deshidratación. Pregúntele a su médico si puede tomar medicamentos para
combatir la diarrea.
Vértigo
La
diarrea con deshidratación, una hipotensión arterial, taquicardia o,
simplemente, los efectos no sintomáticos de la medicación pueden conducir al
vértigo. Informe a su médico para asegurarse de que el vértigo no constituye
algo sobre lo que haya que preocuparse. Compruebe que está bebiendo el
suficiente líquido. Tome precauciones para evitar caídas o accidentes:
levántese lentamente y espere unos segundos antes de empezar a trabajar. No
conduzca cuando es probable que sienta vértigo o somnolencia.
Disfunción sexual
El
Anafranil y los SSRI provocan a menudo efectos secundarios en la sexualidad de
los hombres y las mujeres. Entre ellos se incluye una disminución del impulso
sexual, una demora en la capacidad para llegar al orgasmo y una incapacidad
completa para lograr una erección o un orgasmo. Algunas personas mostrarán un
mayor interés en la actividad sexual. Algunas personas han sido capaces de
reducir los efectos secundarios sexuales y de disfrutar la actividad sexual los
fines de semana suspendiendo la medicación los viernes y sábados. Esto no es
tan efectivo con el Prozac porque su efecto es más duradero. No ajuste su
medicación sin la aprobación y supervisión de su médico. Coméntele a su médico
cualquier problema que padezca con la función sexual. Él no se sorprenderá
porque esto es muy habitual en muchos medicamentos.
Puede
llegar a prescribir una medicación que contrarreste la disfunción sexual.
Precauciones referentes a la medicación
La
medicina que usted toma para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo
constituye una parte importante de su plan de tratamiento.
Seguir
algunas sencillas precauciones sobre la medicación conseguirá que ésta sea más
efectiva y segura. Pídale a su médico y farmacéutico que le suministre
información sobre la medicación. Emplee este listado para acordarse qué debe
preguntarle a su médico:
Qué
preguntarle al médico
• ¿Cómo
funciona la medicina?
•
¿Cuánto tiempo tardan en aparecer sus efectos?
• ¿Cuál
es la dosis y con qué frecuencia debo tomarla?
•
¿Cuáles son los efectos secundarios de la medicación?
• ¿Cuál
de tales efectos secundarios es peligroso? ¿Cuál debería informarse de modo
inmediato?
• ¿Qué
puedo hacer para reducir la severidad de los efectos secundarios?
•
¿Existe alguna restricción en la dieta cuando se consume esta medicación?
• ¿Posee
información impresa sobre este medicamento?
•
¿Necesitaré realizarme alguna prueba antes de tomar la medicación o mientras la
consumo?
Aunque
los médicos están obligados a suministrar información, usted también necesita
darles información y ayudarles a establecer las decisiones farmacéuticas
correctas. Notifique a su médico en el caso de que usted:
•
Padezca alguna alergia conocida.
•
Consuma cualquier otra medicación, incluso fármacos no prescritos.
• Se
encuentre embarazada, este tratando de embarazarse o dé pecho al bebé.
•
Padezca cualquier otro problema médico o psiquiátrico.
•
Experimente ataques epilépticos o murmullos cardíacos.
El
médico prescribe una medicación, pero es la única que está tomando. Puede
adoptar las siguientes precauciones adicionales para asegurarse un tratamiento
óptimo:
•
Asegúrese de que el médico que le prescribe la medicación es un psiquiatra o
tiene mucha experiencia en el tratamiento de los trastornos
psiquiátricos.
• Pídale
al doctor que le escriba el nombre de la medicación, la dosis y la frecuencia
con la que debe tomarla. Cuando consiga la receta,
compárela
con lo que el médico le redactó.
•
Realícese un examen médico completo antes de empezar a tomar el fármaco para
asegurarse de que ninguna circunstancia médica personal
afecta
la elección del medicamento efectuada por el doctor.
•
Aprenda todo lo que pueda sobre la medicación.
•
Informe a su doctor de cualquier efecto secundario o síntoma nuevo. Si usted no
está seguro de que se relacionen con su medicación, telefonee a su médico.
•
Entérese de a quién debe llamar en caso de que su médico no se encuentre
localizable.
•
Efectúe cualquier prueba que le recomiende su doctor antes de iniciar el
consumo de la medicación y mientras la toma, como por ejemplo, análisis de
sangre y electrocardiogramas.
•
Coméntele a todos sus médicos los fármacos que toma.
•
Consiga toda la medicación en la misma farmacia. Disponer de un farmacéutico
que conozca todos los medicamentos que usted consume le ayudará a evitar
interacciones accidentales entre ellos.
•
Conozca la apariencia de la medicación. A veces usted puede conseguir la misma
medicina elaborada por otra empresa diferente. Si las tabletas o cápsulas
presentan un aspecto diferente al que acostumbran consulte con su farmacéutico.
• No
modifique la dosis del fármaco que está tomando sin consultar con su médico.
• No
deje de tomar, ni modifique la dosis de cualquier otro medicamento sin consultar
con su médico.
•
Consulte con su doctor antes de consumir cualquier otro fármaco, incluyendo
medicamentos que se adquieren sin receta.
•
Consulte con su médico qué debería hacer en el caso de que olvide consumir su
medicación.
•
Permita que un familiar o amigo sepa qué medicamentos está tomando. Escriba una
lista de modo que pueda mostrarlo a los médicos y personal de urgencias cuando
sea necesario.
• Si la
medicación le provoca somnolencia o mareos, regule su actividad. Hasta que se encuentre
seguro de cuál es su reacción, no conduzca ni maneje máquinas.
•
Mantenga la medicación fuera del alcance de los niños y animales domésticos,
incluyendo a aquellos niños que pudieran visitarle de
modo
ocasional.
• Guarde
sus medicinas en un lugar fresco y seco. La humedad de los cuartos de baño
puede disminuir la efectividad de algunos medicamentos.
•
Asegúrese de que dispone de la suficiente medicación para las vacaciones y días
festivos. Disponga siempre de remanente con unos días de antelación porque, en
ocasiones, el farmacéutico debe telefonear al médico para solicitar permiso
para reponer la medicación.
•
Mantenga los medicamentos en su envase original y con etiquetas legibles.
•
Desarrolle un sistema que le ayude a recordar cuándo debe tomar su medicación.
Los contenedores diarios de medicación que venden en las farmacias pueden ser
de gran ayuda. Hay un hueco para cada día de la semana. Rellene el contenedor
al inicio de la semana y, de un solo vistazo, podrá averiguar si ha tomado su
medicación. Es fácil olvidar las actividades rutinarias que efectúe a diario. Si
usted consume muchos fármacos, puede conseguir un contenedor con varios cuencos
para cada día.
• Lea la
etiqueta antes de tomar cualquier fármaco –incluso los que consuma a diario. Es
fácil etiquetar erróneamente un frasco, sobre todo en la oscuridad.
Alcohol y medicamentos
El
alcohol debería consumirse con mucha precaución cuando se toman medicamentos
para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo.
Puede interferir
con las acciones del medicamento. Combinar el alcohol con los fármacos
empleados en el trastorno obsesivo compulsivo puede desencadenar una conducta
agresiva. También se sabe que el alcohol empeora la depresión. Puede
potenciar su efecto en los sujetos que toman medicamentos destinados al
trastorno obsesivo compulsivo –una bebida tiene el mismo efecto que dos. Si
usted consumiera habitualmente alcohol, cerciórese y hable con su médico al respecto.
Tenga en cuenta que cualquier otro fármaco puede interferir con las propiedades
de la medicación para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo.
C., P., &
M., H. B. (2003). Guía práctica del TOC. Pistas para su liberación.
Desclée de Brouwer.
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