El perfeccionismo como rasgo de la personalidad
Una
manera de entender el perfeccionismo consiste en pensar en el perfeccionismo
como un ejemplo de rasgo de la personalidad. Los rasgos de la personalidad son
aquellas características estables que hacen a las personas ser como son.
El término estable implica que los rasgos de la personalidad afectan a su
conducta a través del tiempo y los acontecimientos. Estos rasgos incluyen
dimensiones como el perfeccionismo, la felicidad, la honestidad, la
agresividad, la ansiedad, la creatividad, la ambición, y casi cualquier otra
dimensión imaginable.
Más
recientemente, muchos profesionales de la psicología han llegado a pensar que
existen relativamente pocas dimensiones básicas en función de las cuales se
debería medir la personalidad. Una visión de las dimensiones de la personalidad
que se ha apoyado en una extensa investigación es la propuesta por Robert
McCrae y Paul Costa (1986, 1990), es la denominada “Teoría de las Cinco Grandes”.
De
acuerdo con esta perspectiva, existen cinco dimensiones principales con
relación a las cuales se puede medir la personalidad:
1) la neurosis (la escala que se define desde el punto
en que las personas son ansiosas e inseguras hasta aquel en que se
consideran calmadas y seguras),
2)
la extraversión (la
escala definida desde el extremo de la persona sociable y habladora
hasta aquella callada y reservada),
3)
la apertura (la
persona curiosa e imaginativa frente a aquella convencional y no
imaginativa),
4)
la amabilidad (la
persona de confianza y de carácter afable frente a aquella ruda,
suspicaz e irritable), y
5) la concienciación (la persona organizada, formal y
cuidadosa frente a aquella descuidada e informal.)
De
acuerdo con los investigadores que se adhieren a teorías de la personalidad
como el modelo de las Cinco Grandes, la manera específica de cada persona de
manifestar estas cinco dimensiones básicas de la personalidad determina la
composición precisa de la personalidad que hace a cada persona única. Es
similar al modo en que los tres colores primarios (rojo, azul y amarillo)
pueden combinarse de diferentes maneras para producir los diferentes colores
que vemos en nuestro entorno.
Combinaciones
determinadas de las cinco grandes dimensiones podrían contribuir al desarrollo
de una personalidad perfeccionista:
·
Un
excesivo nivel de concienciación
puede llevar a la persona a preocuparse excesivamente por la organización,
el orden, la limpieza y el seguimiento de las normas.
·
La
neurosis puede
contribuir a la ansiedad y la pobre autoestima que a veces se observan
en las personas perfeccionistas.
·
Para
los individuos perfeccionistas, no ser suficientemente abierto puede
dificultar la apreciación de las situaciones de forma novedosa y flexible.
·
Los
individuos perfeccionistas que no son suficientemente afables pueden ser además
demasiado duros con aquellos que no cumplen sus altos estándares.
Además
de sobre cuáles son las dimensiones que contribuyen a la formación de los
constructos de la personalidad, algunos investigadores han discutido
la idea
de que los rasgos estables de la personalidad determinan la conducta de las
personas a través de un amplio rango de situaciones. Otros han discutido la
importancia de los rasgos de la personalidad y han señalado que las personas se
comportan de manera diferente en función de la situación. Por ejemplo, las
personas tímidas y reservadas en su trabajo pueden sentirse cómodas a la hora
de socializar con sus amigos.
Algunos
investigadores creen que la conducta es el resultado de una compleja
interacción entre los rasgos de la personalidad y las situaciones en que las
personas se ven envueltas:
Comentarios
Publicar un comentario