Cómo defenderse de los manipuladores
Para defenderte y destruir a aquellos que intentan manipular tus formas de pensar debes tener una comprensión básica de tus rasgos de personalidad.
Siempre ten en cuenta y observe cuando interactúa con otros para evitar convertirse en una víctima de la manipulación mental. Debe tener en cuenta todo lo relacionado con la otra persona: cómo se encuentran, cómo hablan y, lo que es más importante, cómo interactúan con usted y con los demás.
La persuasión y las técnicas emocionales encubiertas son diferentes a la manipulación. Un manipulador sólo quiere una cosa: control absoluto sobre la otra persona. En cambio, en la persuasión, lo que se pretende es que la otra persona crea que están llegando a una conclusión por sí mismos y no con la ayuda externa. No estás forzando a la persona, pero si está empujándola en la dirección correcta. Por lo general, en la persuasión, cuando empuja a una persona, está dirigiéndola a algo que no está destinado a lastimarla, sino a ayudarla.
En la manipulación, una persona no es empujada sino llevada a la conclusión sin ningún tipo de libre albedrío en el asunto. La manipulación puede funcionar por un tiempo, pero no tiene el mismo poder de la persuasión. En la manipulación, la parte manipulada puede darse cuenta a lo largo del tiempo de que están siendo controlados por un factor externo. Una vez que la persona manipulada se da cuenta de esto, ya no está bajo el control del manipulador. En la persuasión, la otra parte cree que lo que están haciendo es correcto, porque sienten que tienen el control total de la decisión. Esa es la gran diferencia entre la persuasión y la manipulación. La persuasión hace que la otra parte crea que tiene el control total y no cuestionará su decisión. La persuasión es más duradera y no se derrumbará como la manipulación tiende a hacer con el tiempo.
Bibliografía
S.L., Moore (2018). Psicología oscura: Domine las técnicas secretas de la manipulación.
Comentarios
Publicar un comentario